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PALABRAS PRONUNCIADAS EN LA CORTE FEDERAL DE NUEVA YORK POR
EDUARDO AROCENA, MINUTOS ANTES DE SER SENTENCIADO POR EL
JUEZ
ROBERT J. WARD EN 1984.
United Status District Court
Southern District of New York
November 9, 1984
En un mes como este, hace ya 19 años que dejé mi patria. Ello me
hace recordar que ha sido un largo y azaroso recorrido: “19 años
de inquietudes, 19 años de sudor y sacrificios no solo para mí, sino también para mis familiares y para la lucha misma”.
Yo vine a este país con un solo propósito en mente, el de
entrenarme y regresar a mi patria con las armas en la mano
buscando su libertad, eso fue lo que le prometí a mis hermanos
compatriotas en Cuba. Obedeciendo al llamado del gobierno
norteamericano por igual, quien nos alentó a venir a este para
“juntarnos” en un solo frente y luchar contra el comunismo: “le
obedecí muy bien”.
Durante estos 19 años, me he mantenido fiel a este país
prácticamente obedeciendo sus deseos. Siendo prácticamente el
instrumento de sus intenciones. Siguiendo su doctrina
democrática, he intervenido en muchos lugares, utilizando la
fuerza de la democracia en beneficio de los Estados Unidos.
Durante el tiempo que yo he estado residiendo en los Estados
Unidos, tomé parte en diferentes actividades acerca de las
cuales he testificado (en mi favor), ante el jurado, tanto como
he sido capaz de hacerlo.
Yo he podido señalar hasta la saciedad, de que yo he sido
victima propicia de una “cacería de brujas”. Y, victima también,
de un pacto infamante e inconcebible por parte del gobierno
norteamericano contra las libertades y destinos de mi patria. Un
acto que nos prohíbe precisamente a nosotros los cubanos,
utilizar la fuerza combativa contra la tiranía Castro-Comunista
en Cuba. Un vergonzoso pacto, que nos prohíbe instrumentar
esfuerzos en y hacia el suelo cubano.
Luego entonces, no se nos debe acusar por actividades
revolucionarias en suelo norteamericano. Esa no ha sido nuestra
culpa, esa es la culpa del gobierno norteamericano. Ellos son
quienes nos han atado las manos. Y con esto no me refiero
particularmente a mi caso, pues yo no me considero culpable de
los actos que ustedes me imputan. El gobierno sabe muy
claramente que soy inocente de los actos legal y moralmente.
Todo no ha sido mas que un “coverup”, para satisfacer los deseos
y ambiciones de una serie de individuos, y justificar una serie
de situaciones. Ellos (gobierno de Estados Unidos), saben lo que están haciendo.
Pero, yo no estoy en lo absoluto intimidado por ello. Ni por lo
que hagan conmigo. Lo dije antes, y lo repito de nuevo: “No me
importa lo que me pase”. Yo también le dije al oficial de parole:
“que yo no confiaba en el reporte que él haría de mi. Que estaba
seguro que seria negativo y en contra mía. Que no esperaba nada
bueno de él, pues todos ellos estaban de acuerdo, ya que
necesitaban una victima y eso era lo que estaban consiguiendo.
No solo conmigo, sino también con todos los compatriotas que
luchaban por la libertad de nuestra patria.
No esperen por ello de mí, que comparezca hoy aquí y pida ningún
tipo de perdón, ni ningún tipo de reducción o nada parecido.
Porque con todo el respeto que el señor juez pueda merecer, y
con todo el respeto que el sistema legal merece, yo jamás me
doblegaré ante ninguna situación difícil. Ni mis piernas
temblarán ante ninguna situación adversa.
Ustedes no podrán utilizar ningún tipo de presión para condenar
a compatriotas que vendrán después de mi, pues yo he chocado
violentamente contra esas maniobras hacia el día de hoy, y ellos
lo saben bien. Si ellos (gobierno de Estados Unidos, no han podido obtener de mi
“lo que ellos quieren”, que vivan con sus frustraciones, porque
yo jamás me doblegaré ante ellos.
Nunca lo hice, ni jamás lo haré.
Y lo quiero dejar bien claro de nuevo: “que nunca cooperé con
ellos y que niego cada uno de esos reportes que ellos
(gobierno de Estados Unidos), han ofrecido. Y precisamente la imagen limpia que yo
tenia del gobierno de los Estados Unidos, se ha convertido en
una suciedad después de ver las cosas que ellos han hecho
conmigo.
Porque esto refleja mucho más de lo que está pasando en estos
momentos. Este es el reflejo de una cobarde política, de una
política internacional, cuya serie de situaciones, ellos
(gobierno de Estados Unidos), han tratado de eludir y mas tarde o
mas temprano, la tendrán que confrontar.
En estos momentos ellos (gobierno de Estados Unidos), saben porqué me arrestaron.
Ellos saben porqué me sacaron fuera de circulación. Ellos sabían
que clase de hombre era yo. Ellos sabían porqué yo estaba
luchando. Ellos sabían lo que yo siento por este país y por la
democracia. Ellos saben que soy un anticomunista a muerte y lo
seguiré siendo hasta los últimos días de mi existencia. Más que
nada, que continuaré luchando por la liberación de mi patria
hasta los últimos días de mi vida. Y ni ellos ni nadie, podrán
evitar que lo siga haciendo.
Si tengo que pudrirme en la cárcel, me pudriré con gusto. Si lo
tengo que hacer diez veces más, lo haría de nuevo diez veces
más. Pero no esperen de mi ningún tipo de clemencia hacia
ustedes. Yo no tengo que arrepentirme de nada, porque no he
hecho nada de qué arrepentirme. Yo estoy de acuerdo con todas
las acciones que nuestros compatriotas han hecho. Con todos y
cada uno de esos hechos y desde lo más profundo de mi corazón,
los respaldo. Y tengo el coraje de decirlo aquí, públicamente.
Y, decírselos en sus caras porque ustedes (gobierno de Estados
Unidos), son una
partida de cobardes porque le tienen temor al comunismo, y esa
es una de las razones por la cual este país podría caer muy
pronto en manos de los comunistas.
Esa es la situación que ellos están confrontando ahora mismo en
Nicaragua y más adelante será Sur América. Y, Cuba, no estará
lejano el día en que vengan aquí a comérselos también. ¿Qué es lo
que ellos (gobierno norteamericano), han venido haciendo hasta
estos momentos?: “utilizar la política del avestruz,
sacrificando a sus aliados, los únicos que han sacado la cara
por ellos, los únicos que han tenido el coraje que ellos no
tienen.
Ellos (gobierno norteamericano), han procurado el camino fácil
para el sacrificio, y nos han sacrificado a todos nosotros,
pensando que de ese modo detendrán al comunismo. Pero se
equivocan a pagar muy, pero que muy caro por ese error. Lo
afirme una vez, que ellos (gobierno de Estados Unidos), están cavando su propia
tumba, pues tendrán que pelear aquí en su propio suelo.
Tal vez yo no pueda expresarme ahora de la forma que quiero, me
gustaría decir muchas cosas mas, pero tengo que refrenarme pues
ellos (gobierno de Estados Unidos), están pendientes de cada palabra que yo diga
para luego seguir buscando a alguien mas entre los nuestros y
hacerles daño, pues no queda nadie mas de mi familia por
lastimar, ni nadie mas de mis amistades en el Exilio, por
hacerles pasar un mal rato.
El gobierno no tiene más que ofrecer al comunismo para
tranquilizarlo. Lo más que pueden ofrecerles ahora, es eliminar
a la comunidad exiliada combatiente. Ellos piensan que con eso
se salvaran, pero de nuevo se equivocan.
En esa creencia, de salvarse ellos fue que comenzaron esta
“cacería de brujas”, para satisfacción de algunos individuos. Yo
no sé quienes tendrán que ver con esto. O si concierne al resto
del gobierno. Pero él mismo tendrá que tomarlo en consideración
dentro de sus propias filas. Yo espero que el gobierno
norteamericano, si está consciente del peligro que existe,
entonces debería realizar una investigación dentro de sus
propias filas, pues yo los acuso hoy aquí, de estar infiltrados
por comunistas.
No hace mucho se pudo comprobar que un miembro del FBI era
comunista. El vendió secretos del gobierno norteamericano a
Rusia. Igual a ese, hay una serie de grandes factores de la
misma naturaleza. Pero ya estoy asqueado de contemplar ese tipo
de situaciones.
Yo estoy contemplando mi presente situación y mirando lo que
ustedes (gobierno de Estados Unidos), han hecho con mi familia. La han destrozado
en pedazos, al igual que en pedazos, han destrozado a muchos de
mis compatriotas. En mi vida no existe un solo punto que puedan
oprimir ulteriormente. Tenemos una situación en la cárcel, de la
cual el Sr. Fiscal pretende no saber, cuando es él,
precisamente, quien ha venido causando un montón de abusos en
contra mía.
Él sabe que he estado y continúo en el “hueco” por mas de 16
meses, y ha sido él quien ha dado la orden de separarme del
resto de los hombres. Cuando estuve unos meses atrás en el MCC,
durante mi juicio, testifiqué en mi favor aclarando que nada
tenía que ver con el gobierno, ni que nada tengo que ver con la
suerte y destino de mis compatriotas. Señalando que solo tenemos
la misma ideología, sufrido los mismos rigores y los mismos
destinos.
El gobierno insistió en crear divisiones para así dividirnos y
destruirnos a todos. En esas condiciones nos encarcelaron.
Separándonos unos de otros esparciendo los rumores de la
cooperación con ellos, a pesar de que cada día yo venia a la
corte protestando por ello ante el juez. El gobierno aseguraba
que yo no tenía que ver nada con ellos. Pero cuando regresaba a
la prisión, la situación no cambiaba y se mantiene hoy día
exactamente igual.
Luego entonces, ¿que me queda por hacer? ¿Ustedes creen que por
esta situación continua lograrán doblegarme? Se equivocan, yo
estoy dispuesto a enfrentarme contra lo que ustedes me tengan
destinado. No me importa la cantidad de años que me toque
cumplir. No pestañearé ni sentiré ningún tipo de temor por ello.
Lo único que siento y siempre lo he dicho, es la separación de
mis familiares y el dolor que le causo a ellos.
Ellos (mis familiares), saben también quienes son los culpables.
En nuestra comunidad, la comunidad exiliada, también saben
quienes son los culpables. La historia de nuestro pueblo también
señalará quienes son los culpables de nuestras desventuras, pues
nunca lo olvidaremos.
Ellos (el gobierno), dicen que soy un terrorista. Si luchar por
mi patria y sacrificarlo todo de la forma que lo he hecho, es
ser un terrorista, entonces yo soy un terrorista. Si perderlo
todo, de la forma en que lo he perdido respondiendo al llamado
de mi patria como lo he hecho. Si defender la democracia como la
he defendido, a pesar de haber soportado todos los obstáculos
lanzados a mi paso por la misma, manteniendo la fe en ella. Si
poseer esos principios es ser un terrorista, señores, entonces
yo soy el terrorista mas grande del mundo, y no me arrepiento de
ello.
Por eso, traten de que nunca recupere mi libertad de nuevo, pues
eso es lo que siento.
No tengo nada más que decir que: “No me arrepiento de nada.
Señor Juez, cumpla usted con su deber, que yo he cumplido con el
mío”.
Muchas gracias.
Eduardo Arocena
Preso Político #12573-004
Corte Federal de Nueva York
Noviembre 9, 1984
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